sábado, 18 de abril de 2015

ARROZ CON SECRETO IBÉRICO, CHORIZO Y VERDURAS


Si hay un plato típico de fin de semana en la mayoría de nuestras casas creo que ese sin duda es el arroz cocinado bien en paella, en cazuela, seco, caldoso…cada uno el que más le guste.
La propuesta que hoy os hago es un arroz sabroso nacido un poco de la casualidad ya que la carne la tenía preparada para hacerla a la plancha cuando se me ocurrió utilizarla para esta elaboración.
Las verduras, y en este caso concreto las alcachofas, que son mi pasión, completaron un arroz que creo que os va a gustar si todavía no tenéis pensado que hacer este fin de semana.
Ya me contaréis.


Ingredientes:
(para dos o tres personas)

200 grs. de arroz
El triple de agua de la cantidad de arroz, yo lo suelo medir con un cuenco
6 filetes pequeños de carne de secreto ibérico o pluma
3 chorizos
3 alcachofas
Medio pimiento rojo
5 ajos
1 tomate rallado
Un puñado de guisantes
1 cucharadita rasa de pimentón molido
Colorante alimentario
6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal

Ponemos el aceite en la paella o sartén donde vayamos a cocinar el arroz y añadimos la carne troceada, sofreímos y apartamos. Añadimos a continuación el chorizo e igualmente sofreimos y apartamos. Reservamos.
Limpiamos las alcachofas quitándoles los tallos y las hojas más duras quedándonos solo con los corazones que trocearemos en 6 trozos. Añadimos las alcachofas a la paella y sofreímos durante unos minutos hasta que empiecen a tomar color.
Seguidamente añadimos el pimiento rojo troceado y pasados unos 3 minutos incorporamos los ajos y después el tomate rallado y los guisantes.

Pasados un par de minutos incorporamos la carne y el chorizo reservados y el arroz y seguidamente el pimentón y el agua.
Cuando empiece a hervir añadimos el colorante y un poco de sal.
Dejamos cocer durante unos 10 minutos a fuego medio fuerte sin remover el arroz, solo meneando la paella para que el arroz se distribuya bien por la misma.
Pasado ese tiempo bajamos un poco el fuego, cocinando otros 5 o 7 minutos, rectificando de sal si fuese necesario.
Vamos vigilando que el arroz esté hecho y un instante antes de apartarlo subimos el fuego a tope un minuto para que se agarre abajo y se haga un poco de “socarrat” (un fondito pegado típico de las paellas), apartando seguidamente.
Dejamos que repose otros 5 minutos y listo para comer.
Normalmente mientras reposa lo suelo tapar parcialmente con papel de aluminio para que no pierda todo el calor.

Ya solo nos queda comer y disfrutar.

sábado, 11 de abril de 2015

POTAJE DE GARBANZOS CON SEPIA Y GAMBAS


Tenía puestos garbanzos en remojo para hacer acelgas sofritas con ajos y garbanzos, pero finalmente no pude hacer la receta porque las acelgas iban a ser unas que me habían guardado y que al final, y resumiendo, no llegaron a tiempo para la comida.
Como ya tenía los garbanzos puestos en remojo me fui directa a la nevera a ver con que los podría cocinar al día siguiente, y encontré en el congelador una sepia y unas gambas que había comprado hacía un par de semanas para hacer una fideuá y que al final tampoco cociné.
Me acordé que mi madre hace un potaje riquísimo con habichuelas, calamares, almejas y gambas y pensé en cambiar los ingredientes por los que tenía a mano y cocinar un potaje parecido al de ella.
Así que aquí tenéis este delicioso plato que no tenía pensado hacer pero que finalmente resultó rico rico, vaya, los platos casi limpios se quedaron.
Espero que os guste.


Ingredientes:
(he utilizado la olla rápida para la elaboración)

400 grs. de garbanzos remojados previamente durante 12 horas, el peso en seco será inferior pero como os he explicado más arriba no los pesé en seco
Agua: la medida es una y media de agua de la medida de los garbanzos, es decir, echo los garbanzos en un cuenco y añado a la olla una medida y media de agua de lo que ocupen los garbanzos en el cuenco
1 sepia mediana limpia
150 grs. de gambas arroceras
Medio pimiento rojo
1 cebolla pequeña
3 ajos
1 hoja de laurel
1 tomate pequeño
Colorante alimentario
Sal
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Echamos en la olla rápida los garbanzos, el agua, la sepia entera, el pimiento, la cebolla entera pelada, los ajos con la piel, el laurel, el tomate entero y el aceite.
Cerramos la olla y cocemos al máximo de potencia durante 25 minutos.
Pasado ese tiempo apartamos la olla del fuego y dejamos que pierda la presión sin abrir.
Finalmente perdida la presión abrimos la olla.
Sacamos la cebolla, el pimiento, el tomate y los ajos (a los que quitaremos la piel) y batimos con la batidora añadiendo de nuevo a la olla. Asimismo sacamos la sepia, la troceamos y añadimos también a la olla.
Echamos las gambas peladas, el colorante y sal al gusto, y volvemos a poner la olla al fuego cocinando sin tapar durante otros 10 minutos a fuego medio para que espese el potaje.
Pasado el tiempo indicado apartamos y tenemos listo el potaje para comer, mejor de un día para el otro porque así las legumbres toman más el sabor de todos los ingredientes.

Ya solo nos queda comer y disfrutar.

sábado, 4 de abril de 2015

SALMÓN AHUMADO AL TÉ VERDE CON CREMA DE HIERBAS


Aunque muchos de vosotros y vosotras todavía estaréis pensando y comiendo torrijas, leche frita, arroz con leche, bacalao, etc, es lo cierto que en breve volvemos a la rutina culinaria que no por ello tiene que ser ni mucho menos aburrida, y si habéis llegado leyendo hasta aquí es que estáis de acuerdo y por tanto os merecéis, como siempre, por buenos seguidores, que comparta con vosotros esta deliciosa receta que desde que me la dieron forma parte de mi recetario sobre todo para cuando quiero sorprender.
La receta en si tiene dos pasos primero el marinado del pescado que hace que la carne se ponga firme y tersa y elimine el exceso de líquido, y en segundo lugar el ahumado, en este caso con te verde, aunque podéis cambiarlo por mezcla de hierbas aromáticas e ir probando. El arroz del ahumado es básicamente para que se produzca el humo.
Es ideal para ocasiones especiales como una cena o comida de amigos porque al ser una comida fría permite que la hagamos incluso el día de antes.
Espero que os guste.


Y también podéis hacerla con otros pescados azules como jureles o caballas pero eso si siempre que sean grandecitos



Ingredientes para 6 comensales:

300 grs. de salmón con piel
150 grs. de arroz
50 grs. de azúcar
25 grs. de hojas de te verde
Pimienta negra molida
50 grs. de sal gorda en escamas y 50 grs. de azúcar para el marinado

Para la crema:

Nata fresca o yogur estilo griego sin azúcar
Zumo de limón
Perejil, cilantro, eneldo…
Aceite de oliva
Guindillas
Sal

En primer lugar vamos a marinar el salmón y para ello mezclamos la sal y el azúcar y metemos dentro el pescado asegurándonos que queda bien cubierto. Tapamos y dejamos marinar al menos media hora, aunque os aconsejo que si podéis lo dejéis unas cuatro horas.
Pasado ese tiempo sacamos del marinado y enjuagamos con agua para quitar los restos aunque evitaremos que esté mucho rato debajo del grifo, un aclarado rápido.
Aparte preparamos el recipiente para hacer el ahumado. En mi caso utilicé un wok cuyo interior forré con papel de alumnio.
Una vez forrado echamos en la base el arroz, el azúcar y las hojas de te verde todo mezclado.
Encima de esta mezcla disponemos una rejilla y encima ponemos el salmón con la piel en contacto con la rejilla. La rejilla no debe tocar la mezcla de arroz.
Tapamos el wok de manera que no se salga el humo y lo ponemos al fuego, en la foto lo veréis mejor


Cuando empiece  a generarse humo dentro del wok bajamos a fuego medio-bajo y dejamos ahumarse durante 15 minutos  sin abrir en ningún momento la tapadera.
Pasado ese tiempo apagamos el fuego y dejamos reposar dentro del wok durante otros 20 minutos.
A continuación destapamos, sacamos el salmón y le añadimos pimienta molida por encima. Dejamos enfriar.
Mientras preparamos la salsa mezclando la nata fresca o el yogur con el zumo de limón, aceite de oliva, sal, hierbas aromáticas y guindillas, todo ello al gusto ya que la nata o el yogur al ser neutros admiten el aliño que queramos.
También lo podéis servir con una mezcla de queso de untar y mermelada de guindillas.
Ya solo nos queda comer y disfrutar.