lunes, 27 de julio de 2015

SANGRÍA


Hoy os traigo una receta de una de las bebidas más típicas del verano, la sangría, y esta es mi versión en este caso con peras porque me han regalado una caja y estoy aprovechándolas a tope.
Normalmente lo que hago es hacer la mezcla de vino y licores sin mezclar con la gaseosa así cada cual se echa la cantidad que quiera, media copa de cada o un poco de la mezcla de vino y más gaseosa, en fin, a gusto de cada uno.
Como siempre bien fresquita con bastantes cubitos y por supuesto bebida con moderación seguro que será la reina de más de una barbacoa este verano.
Espero que os guste.


Ingredientes:

1,5 litros de vino tinto
250 ml. de licor de melocotón sin alcohol
150 ml. de vermut rojo
50 ml. de ron blanco
50 ml. de Cointreau (licor de naranja con alcohol)
2 ramas de canela
6 cucharadas colmadas de azúcar
8 peras
Limón

2 litros de gaseosa blanca

Mezclamos el vino con los licores, las ramas de canela enteras y el azúcar.
Pelamos y despepitamos las peras y las troceamos en trozos pequeños. Añadimos a la mezcla de vino.
Removemos bien para que el azúcar se integre y metemos en la nevera en un bote cerrado al menos dos horas.

Al momento de servir ponemos bastente hielo en la copa, una rodaja de limón, y añadimos la mezcla de vino y la gaseosa al gusto.

domingo, 19 de julio de 2015

CROQUETAS DE PUERROS Y SALMÓN


Si eres como una servidora que aunque haga calor sigues metiéndote en la cocina a hacer algún que otro plato que vaya un poco más allá de una ensalada, entonces déjame decirte que efectivamente te gusta cocinar porque con estas calores es que se te quitan las ganas de toooooooodo.
Hoy en solidaridad con la climatología veraniega os traigo una receta que tenía pendiente de publicar desde hace tiempo y que está rica rica.
Las croquetas son un “fondo de congelador” imprescindible y socorrido aunque sea para echar mano de ellas de vez en cuando. Estas de salmón y puerros son además bastante completas y de sabor suave, seguro que sorpenderéis a más de uno con los ingredientes.
Espero que os gusten.


Ingredientes:
(para 33 croquetas grandecitas)

350 grs. de salmón en rodajas
2 puerros
8 cucharadas colmadas de harina (unos 200 grs.)
800 ml. de leche semi o entera
Sal
Pimienta negra molida
Nuez moscada
Eneldo
8 o 9 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

En primer lugar hacemos el salmón a la plancha con una cucharada de aceite de oliva. Una vez hecho quitamos la piel y espinas, troceamos el pescado y reservamos.
Echamos en una sartén el resto del aceite de oliva y sofreímos los dos puerros troceados hasta que estén blandos, unos 5 minutos. Apartamos y reservamos.
En el aceite donde habíamos sofrito el puerro añadimos la harina y tostamos ligeramente (paso importantísimo para que las croquetas no sepan a harina). Seguidamente añadimos la leche y removemos hasta que veamos que se ha integrado con la harina.
Apartamos la bechamel y batimos junto con el puerro reservado, aprovechando así que si tiene algún grumo se lo quitamos.
Volemos a poner la bechamel con el puerro en la sartén y añadimos el salmón troceado.
Condimentamos con un poco de pimienta negra molida, de nuez moscada y de eneldo al gusto. Añadimos también la sal y probamos para rectificar en su caso.
Llegados a este punto comenzamos a remover sin parar la masa de las croquetas a fuego medio alternando con medio-fuerte durante unos ocho minutos hasta que veamos que la masa se despega de las paredes y el fondo de la sartén.
Apartamos y echamos la masa en una fuente y tapamos con film transparente para que no se reseque la masa por arriba.
Cuando la masa se haya enfriado la metemos en la nevera un par de horas hasta que veamos que tiene un poco más de consistencia.
Después sacamos de la nevera y vamos dando forma a las croquetas pasándolas seguidamente por huevo y pan rallado.
Las freímos en tandas de 6 o 7 en aceite bien caliente.

Y una vez fritas solo nos queda comer y disfrutar.

lunes, 29 de junio de 2015

TARTA DE PIÑA COLADA


La primera vez que probé la piña colada me pareció la bebida más exótica que había probado en mi vida, claro que he de decir que tendría unos siete años aproximadamente y por supuesto la probé sin alcohol, seguramente en alguna fiesta veraniega con la familia.
Por supuesto ni me quedé con el nombre de la bebida ni con esa edad está una para otra cosa que montar en bici y jugar lo más que pueda, así que el sabor se me quedó en la memoria y punto. Ya en la adolescencia y de casualidad un día descubrí que ese sabor tan exótico que yo recordaba era piña colada y que era muy fácil de preparar.
El otro día estaba acordándome de estas cosas porque la mente es caprichosa y porque quería hacer una tarta SIN HORNO que ya bastante calor estamos teniendo, y me acordé de esta receta que además de fácil de hacer tiene el sabor de mis recuerdos.
Así que aquí tenéis una tarta sin complicaciones para disfrutar este verano.
Espero que os guste.


Ingredientes:
(para un molde desmoldable de unos 20 cms. de diámetro)

250 grs. de zumo de piña natural
50 grs. de licor Malibú
2 yogures tipo griego azucarados o también podéis utilizar los yogures de sabor a coco
4 cucharadas colmadas de azúcar
2 cucharadas de coco rallado
200 ml. de nata para montar
6 hojas de gelatina

Para la base:

20 galletas
60 grs. de mantequilla
3 cucharadas colmadas de coco rallado
20 grs. de licor Malibú

En primer lugar preparamos la base y para ello trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida, el coco y el licor. Ponemos en la base de un molde desmoldable papel de hornear (para que no se nos pegue la galleta a la base y luego sea más fácil de desmoldar) y añadimos la masa de galletas extendiendo bien hasta formar la base.
Metemos el molde en el congelador y continuamos haciendo la tarta.

Mezclamos en un cazo el zumo de piña con el licor y calentamos ligeramente sin que llegue a hervir.
Añadimos las hojas de gelatina previamente reblandecidas un par de minutos con un poco de agua escurriéndolas bien con la mano.
Integramos la gelatina con los líquidos y dejamos que la mezcla pierda algo de calor. Reservamos.

Aparte mezclamos los yogures con el azúcar y el coco, añadimos los líquidos reservados con la gelatina y por último la nata montada previamente con el batidor de varillas, teniendo en cuenta que la nata tiene que estar fría para poder montarla. Batimos el conjunto ligeramente con las varillas para eliminar los posibles grumos.

Sacamos la base del congelador y añadimos la crema conseguida.
Metemos la tarta en la nevera por lo menos cinco horas.
Pasado ese tiempo comprobamos si está cuajada, echamos más coco rallado por encima, desmoldamos y quitamos el papel de la base.

Ya la tenemos lista para comer y disfrutar.