domingo, 17 de mayo de 2015

PULPO A LA CARTAGENERA


Me encanta el pulpo bien sea a la gallega, frito, a la plancha o en potaje, así que cuando unos amigos nos llamaron para hacer una barbacoa en su estupendo horno de leña pues ni me lo pensé, saqué para la ocasión un pulpo que tenía en el congelador.
El pulpo a la cartagenera es una receta muy sencilla pues es básicamente el pulpo hecho a la plancha y después aliñado con aceite de oliva, vinagre de Módena y zumo de limón a partes iguales. Normalmente no lo suelen cocer antes de hacerlo a la plancha porque se hace con pulpos no demasido grandes pero como el que yo tenía pesaba al menos un kilo y medio no me fiaba y lo cocí previamente como para hacerlo a la gallega, más abajo os dejo el enlace para la cocción.
Os aconsejo que lo hagáis si tenéis ocasión porque está riquísimo, espero que os guste.


Recién puesto en las brasas


Ingredientes:

1 pulpo de un kilo y medio más o menos previamente congelado y después cocido, aquí os dejo el enlace para la cocción
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
4 cucharadas de vinagre de Módena
El zumo de un limón pequeño
Sal

La elaboración una vez tenéis el pulpo cocido es bien sencilla, tan solo tenéis que ponerlo en una plancha o parrilla con un chorrito de aceite de oliva y esperar que se haga por los dos lados, dándole la vuelta a medida que veamos que se está haciendo.
Una vez hecho apartamos, añadimos sal y un aliño hecho con las 4 cucharadas de aceite, las 4 cucharadas de vinagre y el zumo de limón.
Podéis trocearlo antes de echarle el aliño o después, al gusto.

Ya solo nos queda comer y disfrutar.

lunes, 11 de mayo de 2015

CALDILLO DE PINTARROJA #saboramalaga


Quizá estaréis pensando que cómo se me ocurre publicar recetas de este tipo, un plato caliente de cuchara con la que está empezando a caer con los termómetros elevándose con las calores pre-veraniegas, pero la verdad es que aunque en verano baja en mi casa considerablemente el tema cuchareo también es cierto que de vez en cuando este tipo de platos apetecen.
La receta que hoy os traigo es malagueña del todo, de hecho desconocía su existencia hasta que me vine a vivir a Málaga, bueno no solo de la receta sino del pescado en sí con el que se hace.
La pintarroja es un pescado que pertenece a la familia de los tiburones, pero no os asustéis es pequeño, un mini escuálido fino y alargado, nada que no podáis controlar en la cocina porque no suelen medir más de 50 o 60 cms., por lo menos los que yo he visto. Lo venden normalmente ya sin piel lo cual es de agradecer.
En mi caso lo he probado tanto frito en adobo como en caldillo y os aseguro que está riquísimo de las dos maneras.
A este caldillo le añadí además unas almejas porque se me antojaron en la pescadería, aunque es cierto que en su elaboración hay gente que utiliza caldo de pescado para potenciar un poco el sabor de la sopa, y por supuesto y como toque característico un poquito de picante y su chorrito de limón, rico rico.
Espero que os guste.


Ingredientes:

2 pintarrojas sin piel y troceadas en trozos del tamaño que veis en la foto, como de bocado
1 malla pequeña de almejas de las que aprovecharemos también parte del caldo
1 pimiento verde
1 cebolla pequeña
1 tomate
18 almendras crudas
4 ajos
1 rebanada de pan de barra
1 litro de agua
Guindillas al gusto y por supuesto sin pasarse
Colorante alimentario
10 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal

En primer lugar pondremos en agua con sal las almejas durante al menos una hora para que pierdan la tierra.
Aparte freiremos en 5 cucharadas de aceite y por tandas las almendras, 3 ajos y el pan. Apartamos y reservamos.
En la olla donde haremos el caldillo ponemos 5 cucharadas de aceite y hacemos un sofrito con el pimiento verde y la cebolla troceados, añadiendo el tomate pelado y troceado una vez hayan tomado color. Cuando el tomate haya perdido gran parte del líquido apartamos el sofrito y lo juntamos con las almendras, el pan y los ajos y batimos todo junto añadiendo además al batido un ajo crudo.
Echamos en la olla el majado y añadimos un litro de agua.
Mientras comienza a hervir ponemos en una cacerola aparte las almejas bien limpias y un vaso de agua, tapamos y cuando estén abiertas y cocidas colamos reservando el caldo de las almejas del que añadiremos un vaso a la olla donde tenemos el resto de preparación. Igualmente quitamos las conchas a las almejas o por lo menos a la mayoría y reservamos.
Echamos un poco de colorante, el picante y algo de sal en la olla y dejamos hervir el conjunto durante unos 10 minutos a fuego medio.
Pasado ese tiempo añadimos la pintarroja y las almejas y dejamos cocer otros 10 minutos más.
Una vez esté cocinado podemos quitar a parte de la pintarroja la espina central para que se queda integrada con el caldo y dejarle al resto la espina para irla quitando mientras nos la comemos, al gusto.
Acompañamos ya en el plato con un chorrito de zumo de limón.

Y a disfrutar.

lunes, 4 de mayo de 2015

BIZCOCHO DE MANZANA


La señora Maruja era vecina de mi familia cuando yo era pequeña y fue quien me enseñó esta receta que en casa la conocemos, aunque no es una coca propiamente dicha, como coca de manzana.
Maruja era una señora encantadora. Yo tendría unos 12 años por aquel entonces y como sus hijos ya eran mayores pues ella tenía algo de tiempo para una niña inquieta que no paraba de preguntarle no solo por recetas de cocina sino también por libros de lectura ya que ella era una gran lectora.
Un día la señora Maruja estaba haciendo este bizcocho y esperé justo a que se terminara para llevarme un buen trozo que aun caliente devoré casi al instante.
Así que si obviamos mi primera incursión plenamente fallida en la cocina con una tortilla francesa de queso con dudoso y nada apetecible aspecto, se puede decir que esta es sin lugar a dudas la primera receta que recuerdo haber hecho en mi vida.
Cada vez que la hago me acuerdo de la señora Maruja, de su calidez y simpatía y también de ese acento melillense de donde era oriunda que me dejaba embobada por lo especial que me parecía cuando era pequeña.
En esencia este bizcocho no es más que el clásico del yogur solo que lleva además dos manzanas batidas o también en láminas finitas dentro de la masa pero a mi me encanta, por eso me sorprendió tanto el otro día cuando me di cuenta que no lo tenía publicado en el blog.
Para finalizar os diré que este bizcocho era un clásico en mi piso de estudiantes cuando estaba estudiando la carrera, prácticamente lo horneaba todos los viernes en el último piso en el que viví de estudiante (benditos años). Mis compañeros de piso lo dividían justo recién salido del horno para que nadie se comiese un trozo más grande que el otro, que tiempos…
Espero de verdad que os guste este sencillo a la par que jugoso bizcocho que además es ideal para iniciaros en la repostería.
La foto es del trocito que me comí en el desayuno mientras divagaba mirándolo y posteriormente saboreándolo con todo esto que os acabo de contar.


Ingredientes:

4 huevos
1 yogur natural
1 medida del yogur de aceite de oliva
2 medidas del yogur de azúcar, y un poquito más (unas dos cucharadas) si como en mi caso sois bastante golosos
3 medidas del yogur de harina
1 sobre de levadura
Dos manzanas
Una cucharadita rasa de canela molida
Ralladura de un limón pequeño

Un poco de azúcar y canela molida para espolvorear

Como he hecho tantas veces este bizcocho pues unas veces he separado las yemas de las claras y las he batido aparte y otras no, la verdad es que en la receta original se batía el huevo entero así que esas van a ser las indicaciones que os voy a dar, pero por supuesto también la podéis hacer batiendo las claras aparte y añadiéndoselas al final.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen de tamaño o por lo menos hasta que veamos que la mezcla se ve esponjosa por lo que estará bien que os ayudéis de unas varillas eléctricas.
Añadimos a continuación el yogur y continuamos batiendo con las varillas.
Después añadimos el aceite y continuamos batiendo.
Incorporamos la harina y la levadura y mezclamos esta vez a mano sin las varillas eléctricas con movimientos envolventes hasta que la harina esté bien integrada.
Por último pelamos y quitamos el corazón de las manzanas y las añadimos a la preparación bien en rodajas muy finitas o bien trituradas, en este caso las trituré. Añadimos también la canela y la ralladura de limón.
Untamos un molde con mantequilla o aceite de oliva y echamos la masa del bizcocho, espolvoreando un poco de azúcar y canela por encima.
Horneamos en horno precalentado durante unos 35 o 40 minutos a 180º con calor arriba y abajo.

Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente antes de comer y disfrutar.