lunes, 15 de diciembre de 2014

PASTEL DE PESCADO


Si hay una receta fácil donde las haya, resultona y que cunde una barbaridad es esta.
No se porqué motivo no la tenía publicada en el blog aunque pensaba que sí, de hecho tuve que mirar previamente los archivos para asegurarme.
Es ideal para hacer en estas fiestas navideñas que tenemos ya aquí así que espero que toméis buena nota de ella porque además la podéis dejar preparada el día de antes y eso siempre se agradece en días de tanto ajetreo en la cocina.
Por último quería comentaros que la receta es de mi amiga Inés aunque la he variado levemente.
Espero que os guste.


Ingredientes:

500 grs. de filetes de rosada
250 grs. de gambas o langostinos crudos
4 palitos de cangrejo de los grandes
200 ml. de nata para montar
100 ml. de tomate frito
4 huevos
Media cebolla
1 hoja de laurel
Pimienta negra molida
Sal

En primer lugar pondremos a cocer la cebolla y la hoja de laurel en una olla con un litro y medio de agua. Cuando lleve hirviendo unos 5 minutos añadimos los filetes de rosada y cocemos a fuego medio/bajo durante unos 10 minutos. Una vez cocido el pescado sacamos del caldo y esperamos que se enfríe.
Una vez frío el pescado lo batimos junto con las gambas peladas, los palitos de cangrejo, la nata, el tomate frito y los huevos. Salpimentamos y echamos la crema obtenida en un molde untado con mantequilla.
Horneamos al baño María durante una media hora más o menos a 180º con calor arriba y abajo. Pinchad el pastel para ver si está cuajado y sino dejadlo un poco más.
Una vez hecho sacamos del horno y esperamos que se enfríe.
Metemos en la nevera bien tapado y consumimos al menos pasadas unas seis horas para que se compacte bien y mejor todavía de un día para el otro.

Al momento de servir acompañamos con un poco de mayonesa.

jueves, 4 de diciembre de 2014

BIZCOCHO DE MANDARINAS


Hay bizcochos que están buenos, que son jugosos, que quedan esponjosos… pero no siempre un bizcocho reúne todo esto, por eso cuando haces uno que sí reúne estas características como el que hoy os presento te quedas la mar de contenta.
La receta me la dio mi marido que a su vez se la había dado una compañera de trabajo, que a la vez la había probado de una tercera persona, en fin, me encantan las recetas que se van dando de boca en boca porque normalmente quiere decir que están buenas de verdad, y es que no preguntas una receta para hacerla si no te ha gustado mucho o por lo menos eso es lo que yo hago.
Además ha coincidido que este bizcocho en diferentes versiones está muy de moda entre mis amigas blogueras, vaya, ya mismo hacemos una cata de las diferentes versiones y ahí lo dejo.
Asi que si estáis pensando en un bizcocho para las sobremesas de este largo fin de semana no lo dudéis hacedlo porque no os arrepentiréis, y es que además de todo lo que os he comentado lo mejor es el suave sabor a mandarina que tiene ya que las lleva batidas en la masa.

Ingredientes:
(he utilizado para su elaboración la Kitchen Aid que aunque no es imprescindible sí ayuda a la hora de batir bien los huevos y aumentar por tanto la esponjosidad del bizcocho)


3 huevos
250 grs. de azúcar
250 grs. de harina
1 yogur natural
1 sobre de levadura
2 mandarinas cocidas con piel en medio vaso de agua
100 grs. de aceite de girasol
Una pizca de sal

Azúcar glass para espolvorear por encima una vez horneado y frío

En primer lugar ponemos a cocer las mandarinas con la piel y troceadas con medio vaso de agua, quitando tan solo la parte del tallo. Dejamos cocer durante unos ocho minutos hasta que veamos que están más o menos tiernas. Trituramos con la batidora hasta hacer una crema lo más fina posible, y dejamos también el agua de cocción que prácticamente se habrá evaporado. Reservamos.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen de tamaño o por lo menos hasta que veamos que la mezcla se ve esponjosa por lo que estará bien que os ayudéis de unas varillas eléctricas.
Añadimos a continuación la crema de mandarinas y continuamos batiendo con las varillas.
Después añadimos el yogur y el aceite y continuamos batiendo.
Por último incorporamos la sal, la harina y la levadura y mezclamos esta vez a mano sin las varillas eléctricas con movimientos envolventes hasta que la harina esté bien integrada.
Untamos un molde con mantequilla y ponemos en la base papel de hornear también untado con mantequilla y echamos la mezcla.
Horneamos en horno precalentado durante unos 35 o 40 minutos a 180º con calor arriba y abajo.
Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar.
Espolvoreamos por encima el azúcar glass.

Ya solo nos queda comer y disfrutar.

jueves, 27 de noviembre de 2014

CHUTNEY DE PIMIENTOS Y PASAS


Hoy os traigo una receta fácil que además acompañada con un queso de untar hace que sea un entrante de lo más apetecible para las fiestas navideñas que se nos avecinan.
La receta es de mi amiga Leo del blog encocinaando y además tuve la suerte de probarla hecha por ella en una de las reuniones de blogueras del grupo Pipirrana al que pertenezco, sobra decir que me gustó mucho.
Este chutney lo suelo presentar tal y como veis en la foto en tartaletas rellenas con queso blanco de untar que suaviza el sabor agridulce de la preparación.
Además una vez hecho aguanta perfectamente en la nevera durante bastantes días lo cual es una ventaja a la hora de dejarlo preparado con antelación, es más, os aconsejo hacerlo por lo menos un día antes de cuando lo vayáis a consumir para que tome más sabor.
Espero que os guste.


Ingredientes:

125 ml. de vinagre de vino blanco
150 grs. de azúcar
1 pimiento rojo
1 pimiento amarillo
1 cebolla pequeña
1 tomate pequeño
Dos puñados de pasas
Pimienta negra molida
Nuez moscada
1 guindilla
Sal

Ponemos en un cazo al fuego el vinagre junto con el azúcar y calentamos hasta que el azúcar se disuelva.
A continuación añadimos los pimientos y el tomate troceados y la cebolla pelada y troceada, las pasas, la guindilla y una pizca de pimienta y otra de nuez moscada.
Ponemos el conjunto a cocer a fuego medio durante una hora aproximadamente, añadiendo la sal a mitad de la cocción.
Debemos remover de vez en cuando durante la cocción para que no se nos pegue.

Una vez tenga consistencia parecida a la mermelada estará hecho el chutney, y cuando se enfríe lo tendremos listo para comer, mejor de un día para otro.